viernes, 18 de septiembre de 2009

Misterios del amor

Misterios del amor
Luis Miguel

Te amé
te di mi soledad
senti lo que es desear
viajar a un mundo nuevo

Mas hoy
despues de las promesas
solo recuerdos quedan
el destino decidio

Son juegos del amor
misterios del amor
que sera de mi
seras mi sueño, mi principio y fin

Son juegos del amor
misterios del amor
y es que fuiste solo la ilusion
que me ha destrozado el corazon
es mejor decir adios

Mujer
no puedo comprender
no se si fue un error
haber amado tanto

Y voy
despues de la tormenta
el alma que se niega
a querer decir adios

Son juegos del amor
misterios del amor
que sera de mi
seras mi sueño, mi principio y fin

Son juegos del amor
misterios del amor
y es que fuiste solo la ilusion
que me ha destrozado el corazon CORAZON

Son juegos del amor
misterios del amor
que sera de mi
seras mi sueño, mi principio y fin

Son juegos del amor
misterios del amor
y es que fuiste solo la ilusion
que me ha destrozado el corazon
es mejor decir adios

martes, 24 de marzo de 2009

Para después perderse en el horizonte

Cuando él la vio llorando, sintió que con cada lágrima escurría un poco de su imaginaria historia. Dice Joaquín Sabina: no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió. Algo así pasaba entre ellos. Nunca pudieron ser amantes. Ella era de un nivel superior, era una versión pos moderna de las míticas musas que se convertían en la inspiración de artistas. Y él tenía empeñada su espada en casa de otra doncella. Quizá por eso en ese rosario de lágrimas, no hubo un padrenuestro que fuera capaz de mitigar la nostalgia, solo el arrepentimiento de no haberle construido al amor su templo mayor. Ahora ambos tomándose de la mano, son la metáfora perfecta para describir el sepelio de un fantasma.

Cuando pasaron los funerales un abrazo de despedida suavizó el ritmo cardiaco, y los remos se volvieron a agitar, para después perderse en el horizonte, en donde nunca más se han vuelto a asomar. Ella no espera. Tiene un bello recuerdo de lo que nunca existió, y le basta.


Macario